Ideal para: Cambiar de etapa, después de una discusión, limpieza de casa nueva o al cerrar un ciclo.
Necesitarás:
1 atado de salvia blanca o salvia española seca
1 puñado de sal marina o de roca
1 vela blanca (vegetal, preferentemente)
Recipiente resistente al calor
Cerillas de madera
Paso a paso:
Prepara el espacio
Barre, abre ventanas y deja que el aire fluya. Coloca todo lo necesario en un altar o mesa. Hazlo en silencio o con música suave.Traza un círculo de sal
Si lo deseas, dibuja un pequeño círculo de sal en el suelo (o una línea frente a ti) para crear un espacio de protección.Enciende la vela blanca
Representa la claridad, la purificación y el inicio del ritual.Quema la salvia
Enciende un extremo y deja que arda unos segundos. Luego apaga la llama para que solo humeé. Pásala por todo tu cuerpo (desde los pies a la cabeza) o recorre tu casa lentamente, especialmente esquinas, puertas y ventanas.Cierra el ritual
Agradece en voz baja. Sopla la vela o deja que se consuma. Recoge la sal y tírala fuera de casa, en un cruce o directamente al suelo (nunca al agua corriente).
Hazlo con intención. No por superstición, sino por reconexión.
CONSEJO: Potencia tu limpieza amplificando la energía con un cuarzo cristal (sin importar si es en bruto, pulido o punta). Una vez finalizado todo el proceso, puedes darte un baño para que el agua arrastre la suciedad y malas energías que puedan quedar.
Es completamente normal que después de este proceso, te entre hambre o sueño.




