Inspirándonos en el simbolismo de fertilidad y prosperidad asociado a las nueces en el mundo romano, te propongo un pequeño ritual para ayudar a dar impulso a aquello que deseas ver crecer en tu vida.
Puede ser un proyecto, un negocio, una relación, una idea creativa o cualquier propósito que quieras alimentar.
Materiales
Unas hojas secas de nogal
3 nueces con cáscara
Una vela verde
Un pequeño trozo de papel
Un poco de miel
Un plato
Ritual
Coloca las hojas de nogal sobre el plato y sitúa encima las tres nueces.
Escribe en el papel una sola cosa que quieras ver crecer durante los próximos 3 meses de otoño y colócalo debajo del plato.
Enciende la vela verde y coloca una pequeña gota de miel sobre cada nuez mientras visualizas cómo ese propósito comienza poco a poco a desarrollarse.
Mientras observas la llama, di:
“Que encuentre alimento lo que hoy comienzo.
Que crezca, prospere y dé sus frutos.”
Al finalizar el ritual: Deja las tres nueces sobre las hojas de nogal durante siete días.
Pasado ese tiempo:
Guarda una nuez en tu altar, escritorio o lugar de trabajo como símbolo del deseo que estás cultivando.
Devuelve las otras dos a la naturaleza, dejándolas bajo un nogal o en un lugar arbolado como gesto de gratitud y prosperidad. No las entierres si están atadas o contienen materiales no biodegradables.
La nuez que conserves permanecerá contigo hasta que aquello que pediste haya dado sus primeros frutos. Entonces podrás devolverla también a la naturaleza con agradecimiento. Cuando aquello que pediste haya comenzado a dar sus primeros frutos, devuelve la nuez a la naturaleza como gesto de agradecimiento.
Y recuerda: ningún ritual sustituye nuestras acciones. Después de realizarlo, haz algo —aunque sea pequeño— que acerque ese deseo a la realidad






